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lunes, 19 de mayo de 2014

CHOW CHOW

Quiero un Chow Chow, qué necesito saber

PARA EMPEZAR...

  • Altura a la cruz: machos de 48 a 56 cm y hembras de 46 a 51 cm
  • Peso: de 25 a 30 kg
  • Capa: unicolor (pero a menudo con tonalidades), negra, azul, roja, leonada, crema, blanca
  • Aptitudes: perro de compañía, apto para la guarda

  • Características del Chow Chow

    • Altura a la cruz: machos de 48 a 56 cm y hembras de 46 a 51 cm
    • Peso: de 25 a 30 kg
    • Capa: unicolor (pero a menudo con tonalidades), negra, azul, roja, leonada, crema, blanca
    • Promedio de vida: doce años
    • Carácter: digno, distante, independiente pero capaz de un gran apago con sus dueños
    • Relación con los niños: bastante buena
    • Relación con otros perros: regular.
    • Aptitudes: perro de compañía, apto para la guarda
    • Necesidades del espacio: puede vivir en el interior de la vivienda si puede hacer ejercicio regularmente
    • Alimentación del Chow Chow: unos 450 g. diarios de alimento seco completo. Eventualmente añadir un complemento especial para embellecer el pelaje
    • Arreglo: cepillado cotidiano, arreglo con peine en las midas, baños
    • Coste mantenimiento: mediano.

  • ¿Intrigado por la exótica historia del Chow Chow? ¿Fascinado con el parecido que tiene el cachorro de Chow con un redondo osezno? ¡Usted no es el único! De hecho, estos dos aspectos han provocado que el Chow Chow escale la cima de la popularidad en más de una ocasión, lo que, desafortunadamente, no ha sido para su bien. Compradores sin escrúpulos se lanzaron a capitalizar la demanda de perros Chow sin tener en cuenta su mal temperamento.

    El Chow Chow es una raza absolutamente maravillosa para la persona adecuada. Antes de correr a comprar unChow (de hecho, aun antes de pensar siquiera en comprar cualquier perro), toda persona debe tomarse su tiempo para pensar y sopesar tranquilamente el proyecto. Un grupo de osunos cachorros de Chow, apretujados unos contra otros mientras duermen inocentemente, es un espectáculo irresistible, se lo aseguro. El atractivo que emana de estos cachorros como tema fotográfico se pone de manifiesto en su continua presencia en almanaques y tarjetas de felicitación, en todas partes del mundo. Este hecho es en gran parte el que anima a personas bien intencionadas pero mal informadas, a lanzarse a la compra de un cachorro de Chow, lo mismo para darse un gusto a sí mismas que para regalárselo a alguien que ellas consideran que «debe tener» un perro.

    Esto no quiere decir que la pequeña y regordeta pelota de peluche que usted se propone traer a casa no vaya a ser tan encantadora y entretenida como los cachorros que aparecen en el calendario de la pared. No lo dude. Sin embargo, los calendarios y las tarjetas de felicitación no hacen ninguna referencia a la realidad de convivir con un perro. Los cachorros de Chow Chow reales emplean su tiempo investigando, cavando, mordisqueando, comiendo, desahogándose de sus necesidades corporales, padeciendo dolores de estómago y necesitando acudir al veterinario para vacunarse y resolver otros problemas menores.

    Los cachorros no nacen ya educados. Todo lo que usted piense que un perro educado debe saber hacer, hay que enseñárselo. Los Chow aprenden rápido, pero esto no quiere decir obedezcan de inmediato. Lleva tiempo y paciencia llegar al Chow Chow y la pregunta que usted debe hacerse es si va a disponer del tiempo y la paciencia necesarios para su educación.

    ¿Quién se lleva el premio?

    ¿Quién se va a hacer responsable del cuidado cotidiano del perro? Esa persona ¿desea un perro, realmente? Si es usted el único que ha de contestar esa pregunta, no hay problemas. Pero demasiado a menudo es su cónyuge, su madre, su padre o cualquier otro familiar quien va a compartir la responsabilidad de cuidarlo. El Chow Chow debe ser deseado y aceptado por todos los miembros de la familia, o será una carga para todos.

    A las madres parece tocarles esta tarea de un modo natural y no porque ellas lo deseen, sino porque las madres que conozco no pueden permanecer indiferentes ante una criatura que necesita cuidados. Así resulta que es mamá quien lleva el perro al veterinario, quien va a comprarle la comida y quien lo lleva a pasear. Y puede ser que mamá no desee más deberes de los que ya tiene.
  • Los niños harán un sinfín de promesas con el fin de tener al cachorro, pero la pregunta que hay que hacer de modo muy serio es qué pasará cuando la novedad de tener al nuevo perro en casa haya pasado. De nuevo, ¿quién va a hacerse responsable del perro, en última instancia?

    Incluso si la familia entera considera que la idea del perro es genial, hay que preguntarse si su estilo y programa de vida se presta a los requerimientos que el cuidado de un perro demanda. Siempre debe haber alguien disponible para velar por sus necesidades básicas, tales como alimento, ejercicio, cuidado del pelaje, llevarlo fuera cuando sea necesario, y cosas así. Si usted y su familia están fuera de casa de la mañana a la noche o si viaja frecuentemente y está lejos de su hogar por prolongados periodos de tiempo, piense que el perro necesita que lo cuiden. ¿Habrá alguien que se brinde voluntariamente para hacerlo? ¿Podrá usted afrontar los gastos que implica alojar al perro en una guardería canina cada vez que esté de viaje?

    También deberá pensar en la conveniencia o no de esta raza para la familia, tanto si se trata de media docena de personas como de usted solo. Los niños pequeños pueden ser algo torpes y lastimar involuntariamente a un cachorro en caso de dejarle caer, empujarle o, incluso, pegarle. No es fácil convencer a un niño que la cola del Chow no es una manija para tirar de ella. Ningún Chow que se autorrespete lo va a disfrutar, ni tampoco debemos esperar que lo haga. Los Chows no fueron bendecidos con la tolerancia de un Labrador Retriever ni con la resistencia al dolor de un Mastiff Inglés o un Staffordshire. Por otra parte, cuando el pequeño cachorro se transforma en un entusiástico adulto joven de gran talla, él también podría agobiar e incluso lastimar a un niño pequeño en un momento de excitación.

    ¿Es el Chow un perro adecuado para usted?

    Toda la historia del Chow ha sido de asociación estrecha con la gente, pero esta raza nunca ha sentido la necesidad de prodigar atenciones a las personas que la rodean. El Chow Chow tiende a ser el perro de una sola persona o, cuando mejor, el perro de una sola familia. Los visitantes están bien, pero no son necesarios para su existencia. Es un perro casero que vive para estar con su dueño. No en el regazo de su dueño propiamente, pero sí cerca de él, desde donde pueda asegurarse que usted no va a meterse en problemas.

  • ¿Qué clase de persona es la que debe tener un Chow? Una palabra puede describirla: paciente. Si el dueño es paciente, será recompensado con un compañero para toda la vida cuya devoción es interminable y cuyo sentido del humor no tiene límites.

    Lady Dunbar of Mochrum, una de las pioneras en la cría de la raza en Inglaterra, describe al Chow de la manera siguiente: «...El Chow tiene muchas nobles cualidades, su corazón no puede ser tomado por asalto, pero una vez conquistado, es de usted para siempre...». Aunque esta descripción del carácter del Chowfue escrita hace cien años, permanece vigente.

    Yo he tenido muchas razas de perros. Ninguna ha sido tan independiente, ocurrente, desdeñosa con los extraños o absolutamente devota como el Chow. Pero si a la hora de tener un perro, considera importante modelar su espíritu para que se adapte a la imagen que usted tiene del compañero ideal canino, entonces piense en otra raza. Usted puede guiar a un Chow hacia la dirección que desea que él tome, pero no puede forzarlo. Ni puede ser opresivo. Siendo una raza tan resistente, con una constitución tan fuerte y con una tolerancia a la incomodidad tan grande, el Chow es completamente incapaz de soportar que se le trate con furia. Esto lo destruye y, si se le somete a un trato de esta naturaleza, el cachorro más amistoso puede convertirse en un adulto neurótico e impredecible.

    Esto no quiere decir que el dueño del Chow necesite o deba ser pasivo a la hora de criar y adiestrar a su perro. Por el contrario, el Chow debe comenzar a entender las reglas de la casa desde el primer momento de su llegada. Para conseguirlo se necesita paciencia y una mano firme, pero suave. Esto no significa que no pueda hacer uso de un regaño severo o de un sonoro golpe en el suelo con un periódico enrollado, cuando sea necesario. De algún modo, incluso el más joven de los Chows, comprende la diferencia entre ser corregido y ser maltratado.

    Si su idea sobre tener un perro es mantenerlo fuera de la casa con un mínimo de contacto con el dueño, por favor, no piense en un Chow. Él debe tener constante compañía humana e interacción social, no sólo con su dueño, sino con toda clase de gente y con otros perros. El Chow que se cría sin esta sociabilización puede convertirse en un individuo introvertido y arisco. El Chow joven puede pasar a través de una etapa adolescente cuando decide que su dueño o su familia es todo cuanto necesita para su bienestar y puede convertirse en un animal muy antisocial, a menos que se le haga entender que esto es inaceptable.
  • Es entonces cuando está en manos de su atento dueño guiarlo y ayudarlo a transitar esta difícil etapa. La paciencia, la constancia y el apoyo le ayudarán en este periodo delicado, pero eso toma tiempo y requiere el compromiso de quedarse allí, junto al «esquivo» adolescente.

    El carácter del Chow es a la vez único y contradictorio. Casi siempre parece como si la raza viniera preeducada en cuanto a sus necesidades básicas. Es una clase de lección que parece desear aprender y, una vez aprendida, sólo una catástrofe de gran envergadura provocará que un adulto la transgreda. Pero, por otra parte, el Chow es una raza con una gran obstinación.

    Cualquiera que haya vivido con un Chow sabe cuán rápido entiende lo que está tratando de enseñársele. Y el dueño experimentado sabe también que puede pasar mucho tiempo antes de que el Chow decida obedecer. Su tozudez se extiende a todo lo que aprende. Haga cuanto esté a su alcance por impedir que suChow adquiera malos hábitos, porque una vez que aprenda algo (bueno o malo), será más fácil mover una montaña que convencerlo de que olvide lo aprendido.

    La mayoría de los Chows miran a los extraños de manera imparcial. Le da lo mismo que su dueño tenga amigos que lo visitan o que no los tenga. Pero con todo lo indiferente que pueda ser con las idas y venidas de los visitantes, él nunca pasa por alto la presencia de un intruso. Aquel que pudiera parecer el más perezoso de los Chow Chow de este planeta, podría convertirse rápidamente en un huracán de protección si alguien intentara entrar en sus predios sin ser invitado.

    De igual modo, los Chow parecen hacer «juicios absolutos». Si su Chow aprecia al niñito vecino como un agradable y noble compañero de juegos, todos los niñitos estarán encabezando, probablemente, su lista de personas favoritas. Por otra parte, si el mensajero de uniforme amenaza o golpea a su Chow, ¡pobre de toda aquella persona uniformada que entre en sus predios! Asegúrese de que el primer encuentro de la gente con su Chow sea una experiencia positiva. Usted se va a sentir impotente para cambiar la mentalidad de su perro, una vez que se haya definido.

    Esto se aplica de igual modo al cambio de dueño. Algunos Chows adultos pueden ser adoptados fácilmente por otras familias, pero la mayoría, no. Muchas razas están contentas tanto si viven en un lugar como en otro, siempre y cuando estén bien alimentadas y sean bien tratadas. Pero no es así con el Chow.

    ¿Le suena como a desafío el hecho de tener un Chow? Si es así, entonces usted ha comprendido mi mensaje. No hay duda de que el Chow será capaz de ponerlo a prueba en todos los sentidos, pero me inclino a pensar que hace todo eso para determinar si usted merece ser su dueño. Si lo aprueba, tendrá usted un compañero de esos que nunca se olvidan.
  • Un Chow recién bañado y acicalado, con su capa en pleno esplendor, es en verdad un hermoso espectáculo, pero como cualquier otro perro, también disfruta cavando hoyos y chapoteando en cualquier charco. Esto requiere bañarlo, acicalarlo y, sí, también limpiar la casa, porque los Chows mudan el pelo (las dos variedades, la de pelo largo y la de pelo corto).

    Con tiempo, práctica y los instrumentos apropiados para el acicalado, usted será capaz de mantenerlo como si hubiera acabado de salir de la peluquería. Pero fíjese que digo con tiempo, práctica y los instrumentos apropiados.

    ¿Macho o hembra?

    Aunque haya personas que puedan tener sus preferencias en relación con el sexo de los perros, yo puedo decir, honestamente, que tanto el macho como la hembra Chow son maravillosos compañeros. La decisión, entonces, tendrá más que ver con el estilo de vida y las intenciones del dueño que con las diferencias entre los sexos. El macho es más grande, majestuoso y normalmente un tanto más agresivo. También suele tener un pelaje más abundante. La hembra es un poco más pequeña y generalmente su capa es más escasa. Sin embargo, hay machos muy contenidos en sus reacciones y hembras que son un poco más excitables.

    La esterilización de la hembra y la castración del macho pueden modificar unos ciertos hábitos de conducta. La esterilización y la castración excluyen permanentemente la posibilidad de que su mascota se sume al problema de la superpoblación extrema de mascotas que tanto preocupa a los ambientalistas de todo el mundo.

    Tipos de capa

    Una de las preguntas más importantes que uno debe hacerse, es quién estará dispuesto a asumir la responsabilidad de cuidar el pelaje del perro. Dividir esta responsabilidad entre los miembros no dispuestos de la familia es un desatino absoluto. No se cumplirá bien la tarea o, si se cumple, no se hará como es debido.

  • Por mucho que uno admire la apariencia gloriosa de un Chow de pelo largo bien acicalado, hay que ser realista para comprender que la capa se ve tan bien sólo porque se le ha dedicado tiempo y atención. Afortunadamente, los amantes del Chow que no desean la responsabilidad adicional del cuidado del pelaje en los ejemplares de pelo largo, tienen la opción de seleccionar un Chow de pelo corto, ya sea cachorro o adulto. En este caso, usted se ahorrará el trabajo que requiere el mantenimiento de este hermoso pelaje.

    Consideraciones acerca de la salud

    En condiciones naturales, cualquier debilidad genética que comprometa la supervivencia de un animal recién nacido, será automáticamente eliminada del pozo genético. La incapacidad para criar, para obtener comida y para escapar de un depredador son defectos que obviamente acortarán muy rápidamente la vida de un animal.

    Nosotros, que controlamos la cría de nuestros perros domesticados, intentamos siempre salvar a todos los cachorros de la camada, pero al preservar la vida también estamos preservando los problemas de salud. Nuestras tendencias humanitarias tienen también sus inconvenientes.

    Como todas las otras razas de perros domesticados, los Chows tienen su cuota de problemas hereditarios. Por muy cuidadosos que los experimentados criadores de Chows puedan ser en la selección de sus líneas de cría, los problemas hereditarios no dejarán de aparecer.
    Nos referiremos a continuación a los problemas que existen en la raza, pero ello no quiere decir que el cachorro que usted compre o la línea de la cual él provenga, estén necesariamente afectados por alguno de estos desórdenes, aunque el asunto debe ser comentado con el criador. El criador de prestigio estará al tanto de los siguientes problemas y deberá estar más que dispuesto a hablar de ellos con usted.

    • Displasia de cadera (DC)
    Comúnmente referida como DC, éste es un problema de índole ortopédica que afecta a muchas razas de perros, entre las cuales el Chow Chow no es una excepción. Se trata de una malformación en la articulación de la cadera. Por lo regular, se presenta bilateralmente, o sea en ambas caderas, y puede tener diversos grados de severidad que van desde la forma más moderada, que no es apreciable sino con rayos X, hasta los casos extremadamente graves y dolorosos que pueden necesitar de la cirugía.
  • Una explicación simple de la enfermedad es la siguiente: la cadera normal puede ser descrita como una bola que se inserta en una cavidad. El hueso superior de la pata 




    trasera (el fémur) tiene una cabeza que debe ajustar exacta y firmemente dentro del acetábulo de la pelvis. La unión correcta de la bola y la cavidad permite que el fémur gire libremente dentro de ella a la vez que se mantiene firmemente en su lugar. Cuando se presenta la displasia de cadera, la cavidad (o acetábulo) es poco profunda, lo que facilita que la cabeza del fémur se suelte y se salga en mayor o menor medida. Cuanto menos profunda sea la cavidad, más perjudicará el movimiento y causará más dolor.
    • Osteocondritis disecante (OCD)
    La OCD es un problema en el cual el cartílago que recubre el hueso emerge en la articulación del hombro, el codo o la babilla, y las articulaciones del corvejón se engrosan hasta el punto en que se agrandan y agrietan, facilitando que el hueso se inflame y se deteriore. El grado que alcance la OCD causará cojera que irá desde la que es ocasional hasta la crónica. En los Chows, el área más frecuentemente afectada es el codo y se conoce como displasia del codo (DC).
    • Problemas oculares
    Entropión. Los párpados se vuelven hacia dentro de manera que las pestañas frotan constantemente, el globo ocular y por tanto lo irritan. Si no se trata puede perjudicar seriamente la visión. Un sencillo procedimiento veterinario puede corregir totalmente el problema. 
    Ectropión. Es un problema del párpado que provoca que se vuelva hacia fuera y cuelgue, dejando el ojo expuesto. El párpado estirado forma una bolsa que acumula suciedad y ello irrita continuamente el ojo. Al igual que en el caso del entropión, esta deficiencia puede ser también corregida mediante cirugía.
      • Luxación rotuliana
      Este problema, conocido también como babilla suelta, puede presentarse en una o ambas rótulas del Chow. El ligamento que sostiene la rótula en su lugar puede estar tan débil como para salirse del encastre en el cual normalmente se asienta con el fin de unir las partes superior e inferior del muslo. Puede ser doloroso y causar cojera en algunos casos.

      • domingo, 18 de mayo de 2014

        Perros y Niños

        Los perros y los Niños 

        Los dueños de perros siempre preguntan si hay una raza de perros en particular que sea apta para niños. Dicen, “Tengo un hijo. ¿Los Pit Bulls son buenos con los niños?” Es cierto que hay razas quepueden ser más adecuadas que otras para los niños. Las razas pequeñas, por ejemplo, por su diminuto tamaño y sensibilidad, no lo son. La educación que le brindes al perro es fundamental para tener un niño y un perro juntos, pero el niño también debe saber cómo actuar ante un perro y cómo respetar una mascota. Cuando un perro muerde seriamente a una persona, ya sea joven o adulta, algunos dueños automáticamente piensan en deshacerse del perro, pero la interacción es mutua. Las siguientes sugerencias no están hechas para que descartes la posibilidad de tener un perro y un niño juntos, sino para que te evites problemas en el futuro. 

        Lo que debes enseñarle al perro
        Socializa al perro tan pronto como lo obtengas. Es mucho más fácil socializar a un cachorro que a un perro adulto. El periodo antes de cumplir el año, sobre todo las primeras 12 semanas, es imprescindible. Llévalo a conocer a bebés y niños. Permite que los niños les den delicias. Si adoptas o compras un perro adulto es posible que ya esté socializado. Pregunta en el refugio de animales o criadero. Los perros adultos suelen ser más tranquilos que los cachorros, pero si no está debidamente socializado el proceso de socialización puede ser muy largo. Desde que el perro sea cachorro debe entender que morder bajo ninguna circunstancia está permitido. Los dientes de un perro jamás deben tocar la piel de un humano. Si lo hace, haz un sonido fuerte y déjalo solo para que sepa que nadie tolerará este comportamiento. 

        Lo que debes enseñarle al niño
        Si hay un niño en tu casa, ya sea tu hijo u otro niño que esté allí, jamás debes dejarlo solo con un perro, independientemente del tamaño de ambos. Se puede presentar una emergencia y no estarías ahí para tomar las medidas necesarias. Es importante que el niño entienda las reglas. 

        • Debe entender que un perro no es un muñeco de peluche. Tú como adulto debes dar el ejemplo. 

        • Jalar la correa de un perro es inaceptable. El niño no debe llevar al perro con la cadena hasta que sepa cómo hacerlo de forma adecuada y responsable. Me duele admitir que he visto a un sinfín de niños tirar a perros de la cadena como si fueran juguetes de baterías. He visto a perros enormes y pequeños que se dejan arrastrar por niños. En términos claros, esto es tortura. 

        • No debe intentar cargar al perro. Si el perro es muy grande, el niño se podría hacer daño; si el perro es pequeño, lo podría dejar caer.

        • Apretar a un perro, morderlo, pellizcarlo o abrazarlo no está permitido. Enséñale la manera adecuada para acariciar a un perro. Déjale saber que las caricias excesivas también están de más. 

        • Si el perro le ladra, le muestra su dentadura de manera amenazante o se va de su lado, debe alejarse de él. 

        • El perro necesita espacio. Si un perro se mete en su jaula, se echa a la cama a dormir, se tumba en un lado lejos de los demás, el niño lo debe dejar en paz. Los perros también necesitan estar solos. 

        • Jamás debe acorralar al perro. Como las personas, los perros luchan o huyen. Si lo acorralan no tendrá muchas opciones. 

        Si el niño no sigue estas reglas
        Los perros son bastantes tolerantes con sus dueños y con las personas en general si están socializados, pero el perro no te puede decir si no le gusta algo. Su única manera de comunicarlo es ladrando, huyendo, amenazando y finalmente, mordiendo. Si el perro no sigue las reglas para interactuar con un perro, hay muchas posibilidades de que el perro le deje saber, a su manera, que no le gusta.

        ¿Por qué los perros muerden a los niños?
        • Falta de socialización. La socialización es la clave para que tu perro nunca le tenga miedo ni sea agresivo con los niños. 

        • Dolor. El niño pisa al perro, le jala los oídos o lo toca en un lugar que al perro le duele. 

        • Agobio. El niño lo acaricia demasiado, lo jala, siempre se tumba al lado del perro o quiere jugar constantemente. 

        • Protección de recursos. Los perros, como los lobos, cuidan de su territorio, aunque algunos más que otros. Es posible que el niño no le permita comer tranquilo, le saque comida del recipiente o le quite los juguetes porque quiere jugar con el perro. Lo mejor es que el niño deje que el perro coma, descanse y duerma solo y que entienda que las cosas del perro son del perro. 

        ¿Qué debes hacer si tu perro es agresivo con un niño?
        Si tu perro muerde a un niño o muestra síntomas de agresividad debes llevarlo al veterinario. Muchos problemas de comportamiento están vinculados a la salud del perro. Luego lo puedes llevar a un entrenador de perros. Ayuda profesional es necesaria.



        Perros niñeros

        las 10 mejores razas para convivir con los chicos


        No todos los perros tienen el carácter adecuado para tratar con niños. Te contamos cuáles son las razas que se llevan bien y, en caso de que sean mestizos, qué cosas te conviene mirar al elegirlos. 

        Tener un perro en casa puede traer muchos beneficios. “La relación que un niño pueda desplegar con su mascota le ayudará a construir lazos basados en el respeto. Le genera, además, un enlace con la naturaleza, crea hábitos y fija límites. Si hay cuidado y amor, puede favorecer el desarrollo de la comunicación verbal, no verbal, la compasión y la empatía”, contó la licenciada Anabella Racioppi, psicóloga del equipo de pediatría del Sanatorio de los Arcos, en una nota de Entremujeres.
        Ahora bien, no todos los animales son recomendados para convivir con los chicos. No debemos olvidar los numerosos ataques que hubo, en los últimos años, relacionados con los rottweiler, ovejeros alemanas y siberianos, entre otros perros mordedores. “Conviene elegir una raza de temperamento tranquilo. De cachorro uno ya ve cuáles son los más inquietos y cuáles no”, nos explica el doctor Jorge Fiorentino, jefe del servicio de emergentología del Hospital Gutiérrez.

        De raza o mestizos: cómo elegir
        El sitio Consumer.es detalla cuáles son los mejores perros para convivir con chicos. Allí opinan que no tiene que ser de una raza determinada, sino que un carácter adecuado puede encontrarse en un perro mestizo o de cualquier raza. Lo importante es que sea:
        * Poco dominante. No tiene tendencia a los celos ni presenta problemas si se siente desplazado dentro del grupo. Por ejemplo, no le molesta que el niño agarre sus juguetes o se siente en su cama.
        * Paciente y cariñoso. No le tiene que molestar que los chicos griten, salten, corran o invadan el espacio ajeno. Debe tolerar los efusivos abrazos y muestras de cariño.
        * Poco territorial. Debe ser tolerante frente a la invasión de su espacio. Por ejemplo, si un niño se acerca a un lugar que el perro considera su territorio, como su lugar de descanso, si el perro es muy territorial y no está bien educado mostrará su rechazo.
        * Juguetón. Un perro al que le gusta jugar formará un buen equipo con el niño. Los cachorros de cualquier raza son juguetones, pero también implican más cuidados que un perro ya adulto.
        Las razas más niñeras
        “Si tenemos niños, debemos considerar la reactividad de la raza, es decir, si reacciona inmediatamente ante un estímulo o no. Entre las razas de perros con baja reactividad, o sea, que pueden tolerar más algún tipo de juego  infantil como el tirarle la cola o las orejas, están el Labrador, el Bóxer y el Golden Retriever”, destaca Marcela León, médica veterinario de Mascotas Online. Agrega que, por su tamaño y carácter juguetón, estos animales necesitan de espacio y no son los ideales si vivimos en departamento.
        Por su parte, Consumer.es armó un listado con sus 10 recomendados:
        Labrador Retriever: es afectuoso, simpático y fácil de educar. Son los que trabajan como guía para personas no videntes, como terapeutas o perros de rescate. Le gusta mucho el agua y tienen gran voluntad por complacer a quienes les rodean.
        Collie: tiene un fuerte instinto familiar y gran sentido de la propiedad, lo que le convierte en un buen guardián. Adora a los chicos y los protege con celo. Eso sí: como necesita de mucho “aire libre” para correr, no es un perro de departamento.
        Golden Retriever: es dócil y tranquilo. Se adapta muy bien a vivir en casa, siempre que se le procure el ejercicio necesario. Es sociable, inteligente, bondadoso, amigable, confiado y de carácter equilibrado.
        Galgo Español: es un perro obediente y tranquilo. Quizás es un poco tímido, por lo que puede costar ganarse su cariño, pero aún así es un estupendo perro de compañía. Con sus dueños es fiel y puede ser muy dulce.
        Mastín Español: todo lo que tiene de grande lo tiene de bonachón con los niños. Se trata de un perro vivaracho y alegre. Le gusta dar paseos junto a sus dueños y suele descansar muchas horas al día.
        Terranova: aunque su aspecto infunda un poco de miedo, son perros tranquilos, amables y poco pretenciosos. Se adaptan bien a todo y son amantes del ambiente familiar, sobre todo si hay chicos.
        San Bernardo: se adapta a su propia apariencia de bonachón y pacífico. Es un perro reflexivo, manso y afectuoso. Muy leal y devoto de sus dueños, especialmente de los niños, por los que siente adoración.
        Beagle: se caracteriza por ser alegre, paciente, dócil e inteligente. Con los chicos es ideal, ya que no se cansa nunca de jugar con ellos. Sin embargo, es un poco tozudo. En su educación debe predominar la paciencia y la firmeza ante su terquedad.
        Boxer: es muy difícil encontrar una raza con un carácter tan completo y equilibrado. Une sus grandes cualidades como perro de defensa a las de mejor amigo y compañero de los niños.
        Carlino: fiel, sensible, alegre y amistoso, es un estupendo compañero de juegos para los chicos. Es perezoso, por lo que resulta apropiado para las personas que son caseras y no les gusta hacer deporte.